jueves

El regreso de las vacaciones

Ya estoy aqui de nuevo:

He pasado el fin de semana de vaciones con los amigotes y la parienta en una playa de la provincia de Huelva. Que bonita son las vacaciones, aunque sean dos o tres días y que mal cuerpo nos queda cuando tenemos que volver a trabajar, pero en fin, así es la vida.

La entrada de hoy la quiero dedicar a un suceso que nos ha ocurrido la noche del pasado domingo, de regreso a Cáceres.

*Como el domingo salío mal dia en la playa, decidimos coger los coches e irnos a Sevilla y con ello pasar la tarde en Isla Mágica. Quieras que no, todavia tenemos alma de enanotes y subirnos al jagguar o al desafio nos encanta. Buena tarde que pasamos y reventados que terminamos.

"La alegria" de la noche llegó a las 23.30 h., justo después de ver el espectaculo del lago y montarnos en los coches de cada uno, para iniciar nuestro regreso a casita. Mi coche y el de Juán, necesitaban gasoil, y en lugar de pararnos en Sevilla a llenar los depositos, decidimos cargar en Las Pajanosas, siguiente localidad a Sevilla por la nuevecita A-66. Nos montamos en los carros y en Las Pajanosas, paramos a cargar. Primera sorpresa, están cerradas las gasolineras.
Se reune el claustro de conductores, osea mi Juan y un servidor, y decidimos continuar hasta Santa Olalla. Por cierto en esto mi parienta, Carmela, ya estaba dormidita, a solo 25 Km.

Llegada a Santa Olalla, segunda sorpresa. La gasolinera cerrada, el carburante consumiendose y el deposito bajando. Otro claustro "¿Juan, que hacemos?". Optamos por seguir, seguro que al llegar a tierras Extremeñas y topar con Monesterio, estará abierta la gasolinera.

Tercera sorpresa, llegamos a Monesterio y también está cerrada. Joder esto ya es problematico, los coches han entrado en reserva. Nuevo claustro, "¿Juan, que pasa?", "Ya no podemos seguir Juancar, no se como estará tu coche, pero yo a Fuente de Cantos no llego y de que lleguemos allí, tal vez tampoco tengamos suerte".
Entramos en un bar de carretera, le informamos de lo que nos ocurre, le indicamos que somos de Cáceres, venimos de Sevilla y no tenemos más combustible, y por suerte, nos dice, "pues mirad, en esa mesa de allá, está sentado el dueño de la gasolinera" Que bien, amigo, le dije a Juan, te dije que en cuanto que estuvieramos en tierras Extremeñas tendriamos suerte.

Llegamos a la mesa del susodicho, y le informamos de lo sucedido. Respuesta. "Joder, que pena, si hubierais venido 15 min. antes, cojiais la gasolinera abierta, pero la acabo de cerrar". No podia creer lo que estaba escuchando, ¿era cierto?, osea el dueño de una gasolinera, al que le vienen a pedir auxilio 6 cacereños/as que están sin combustible, y la respuesta era esa. No me lo podia creer.

Pero no os preocupeis, ... (nos dice, con toda la cacha del mundo)... . si atravesais la sierra de Tentudia, llegareís a Calera de León, en esa localidad, hay una gasolinera permanente.
Y así fué, llegamos a Calera y cargamos los coches hasta arribita, por el camino, hemos quedado esta agradable sorpresa, ver que un Extremeño como nosotros, no ha sido capaz de auxiliarnos.

Y con este hecho, me baso en lo que otras veces he comentado, que los politicos deben de hacer politicas. Por eso ¿no creeís que se deberia de quedar un servicio mínimo cada X kilometros de recorrido, para evitar estas cosas? ¿como es posible que haya un trazado de más de 100 km en una autovia aún por terminar, que no tenga un sitio de carga? ¿no creeís que se debe de compatibilizar la iniciativa privada, con la cobertura pública?. Esta misma exposición se la he hecho muchas veces a los politicos, pero desde el otro punto de vista. ¿A que ahora si que me dais la razón?.

En fín, que llegamos a Cáceres, sanitos y muy de madrugada, pero llegamos, que es lo que cuenta.

Tened cuidado si estais de vacaciones y sobre todo, cargad el coche.

Un saludo

El adiperiano.

No hay comentarios: